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Jul 25, 2007

La Buena Sangre


Una vaca es acuchillada. Mientras escuchamos sus lamentos y un río rojo tiñe el suelo, vemos como su sangre es bebida por un perro y un cerdo, quienes aprovechan el banquete antes que los humanos lo devoren. Más allá de ser moneda corriente en el campo, y comida predilecta de los argentinos, la imágen abre un sin fin de paralelismos y símbolos. Sangra el país, y la herida está abierta. Juan Diego Solanas--hijo del célebre cineasta Fernando ”Pino” Solanas--impacta desde un comienzo en Nordeste (2006) , y anuncia no solo que la historia que veremos es de una naturaleza asombrosa, sino también que el nivel cinematográfico de su primer largometraje parece ser de una madurez artística como la de su padre.

Mientras corren los créditos se escucha una copla seca de Don Atahualpa que provoca tanto como las primeras imágenes. Después sabremos que el cantor es el mismo chofer de la estancia donde se hospedará Hélène (Carole Bouquet), una francesa de 45 años que llega al país en busca de adoptar a un bebé, ya sea por métodos legales o ilegales, aunque en su espíritu bondadoso quiere adoptar un huérfano o un niño abandonado por sus padres. El Nordeste argentino es una de las mecas de la adopción ilegal de Sudamérica.

Caramba que ando de pobre,
de pobre me ando, ¡ay!, muriendo,
de solo verme tan pobre,
yo solo me ando, ¡ay!, queriendo.

Nordeste
fue la única película Argentina en la Selección Oficial del Festival de Cannes 2005. Insólitamente el film se estrenó en Argentina un año más tarde debido a que fue calificado dudosa y polémicamente como “no apto para menores de 16 años”. El autor encontró inaceptable la medida tomada por el ente calificador ya que sin mostrar golpes bajos, apuntó a que la vean jóvenes de entre 14 y 16 años que sufren directamente lo que se ve en su película, asi pueden reflexionar sobre el tema. Solanas decidió entonces levantar el estreno de la película, lo que le costó esperar un enorme tiempo hasta tener disponibilidad de salas.

Sin embargo fue record de espectadores en Francia—donde reside Solanas desde que su padre se exilió de la dictadura militar argentina hace unos treinta años-- para una película argentina: más de 60,000. Haber contado con el apoyo de este país como co-productor—junto a Bélgica y España también—logró que su distribución inicial cuente con 87 copias, lo que es tal vez demasiado para una película extranjera. Ganó premios en Buenos Aires y Estocolmo, incluídos mejor director, mejor cinematografía y mejor actríz. También fue seleccionada en otros festivales de cine como Chicago, Londres, Munich, Edimburgo y Helsinki.

Dicen que las penas matan,
yo digo: No matan, no;
que si las penas mataran,
ya estuviera muerto yo.

El viento y la desolación del hermoso y triste paisaje se unen al lamento de un bandoneón. “El amor es un bicho maldito”, le dice el chofer cantor a Hélène, y una transición a Juana (Aymará Rovera) haciendo el amor con Alberto (Jorge Román) anuncia también que ese romance cómplice no parece tener un final feliz. Hélène conoce a Martín (Ignacio Jimenez), el hijo de Juana, quien es madre soltera. Ambos tienen un futuro poco alentador. Por un lado Martín tiene a un yacaré y una gallina como mejores amigos que los propios chicos de la calle que le dan drogas y lo incitan a usar armas y faltar a la escuela. Juana está en crisis con Alberto (quien está casado con otra mujer), está embarazada sin que él lo sepa, y también ha recibido una orden de desalojo.

Solanas, quien recibió felicitaciones de Unicef por su film, ha investigado durante varios años el tema de las adopciones ilegales con conexión Europa-Argentina. En base a esa investigación, y a todos los encuentros y entrevistas que tuvo durante su viaje al interior del país, Solanas escribió el guión que aunque es ficticio, trata historias y situaciones reales. De una manera no tradicional, el documental se embebe dentro de esta ficción que trasciende, denuncia, hace sentir y pensar. La necesidad de dar un hijo a adopción, el deseo de adoptar, la corrupción e ilegalidad, el descubrimiento de un mundo desconocido sumergido en una urgente marginalidad, el crecimiento de embarazos en adolescentes que no saben como cuidarse, la deserción escolar y el caudillismo provincial (donde unos pocos mandan y la ley local es su socia), son ejes de esta película tan profunda como simple.

De las penas de este mundo,
una tan sólo es verdad;
la pena de cada uno,
que no saben los demás.

Las actuaciones, muy bien dirigidas y basadas en la mágica mezcla de profesionales y amateurs, constituyen un elemento fundamental de la película. Las expresiones, los silencios, y la naturalidad en las reacciones de Rovera (Juana) y Gimenez (Martín) se fusionan con la experiencia de Bouquet (Hélène), Román (Alberto) y el maravilloso Daniel Valenzuela (Enrique), quien impone la ley feudal y se convierte en el terror de Juana. La lenta transformación del conflicto interior de Hélène, el desequilibrio entre la riqueza y la pobreza, y la sensación que ambos mundos pueden llegar a comunicarse positivamente son capturados por la mano experimentada del veterano cinematógrafo Félix Monti y el mismo Juan Solanas, y ambientados por la música autóctona de Dino Saluzzi y Eduardo Makaroff entre los sonidos del campo.

Esta es una historia sin desperdicios ni huecos, con un desenlace tan dramático como poderoso, que deja varias posibilidades abiertas a la imaginación del espectador. Más allá de los temas que interlaza en diferentes capas, la manera particular en que los muestra, y las preguntas que quedan sin respuesta—o que tienen más de una--hay algo bien claro. Así como Sur (1988), de Solanas padre, fue un homenaje a los que—según el mismo Pino--mantuvieron la dignidad y dijeron no a la injusticia, a la opresión, y a la entrega del país, hoy, casi veinte años más tarde, Solanas hijo muestra en Nordeste que el Nordeste Argentino necesita ayuda. Que hay que educar más, discriminar menos, y seguir denunciando. Poder hacerlo con calidad artística es un lujo. La herida sigue abierta, pero también hay sangre que fluye y se regenera. Sinónimo de vida y de esperanza.

Me ven de poncho y ushutas,
muchos se burlan de mí;
por fuera nada parezco,
por dentro, ¡tal vez que sí! *

* Coplas de Bagualas del Valle Calchaquí (Atahualpa Yupanqui)

(Escrito para NYRemezcla)

Nordeste (2006)
Director: Juan Solanas
Writer: Eduardo Berti, Juan Solanas

New York Latino International Film Festival (NYLIFF)
Category: International Features, New York Premiere
Format: 35mm / Argentina - France - Spain - Belgium
Runtime: 104 min

Thursday, July 26 | 6:15 PM
The Imaginasian Theater
239 East 59th Street

Friday, July 27 | 2:00 PM
Florence Gould Hall
55 East 59th Street

Jul 23, 2007

De A Dos


El dúo creativo de Andres Leon Becker y Javier Solar en guión y dirección nos presenta su opera prima Mas Que A Nada En El Mundo (2006), flamante ganadora de Mejor Opera Prima Mexicana en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Más allá de la alegría de obtener este reconocimiento, el equipo de trabajo había confesado estar disconforme por no haber sido incluídos en la sección Iberoamericana, considerando que su película era de una calidad para una sección del festival más importante que la local. Enojo que podría atribuirse al largo tiempo que se tomaron para escribir la historia (del 2001 al 2005, cuando empezaron a rodar), y al cuidado de detalles en la cinematografía (Damian Garcia) y la música (Benny Ibarra & Austin TV).

Ambientada en un tono oscuro y de tensión, esta historia sobre la soledad y los problemas de Emilia (Elizabeth Cervantes) como madre soltera en busca de un nuevo amor está contada desde un punto de vista interesante: el de su hija Alicia (Julia Urbini),  de ocho años. A partir de esta decisión, la historia de ellas pasa a ser más la de Alicia: desde el comienzo de la narración, los planos a su altura, y las vivencias de cada relación casual de su madre mostradas a través de sus expresiones mientras espía al no poder dormirse. La foto favorita de Alicia donde ella y su madre están felices y sonrientes desaparece, y la importancia del buen recuerdo se desvanece momentaneamente para aparecer luego por accidente en manos de su vecino (Juan Carlos Colombo). Diagnosticado con una enfermedad inevitable pasa en soledad los últimos días de su vida, y por algún motivo misterioso se queda con la foto. Este misterio sumado a la creencia de Alicia y una amiguita de la escuela de que su casa esta al acecho de vampiros hace del drama y la lucha cotidiana de Emilia y Alicia una historia de suspenso particular.

Los celos de Alicia por la desatención y la desesperanza del vecino convierten las vacías noches de amor de Emilia en voyeurismo compartido. Las buenas actuaciones (que aunque no descollan son precisas), la textura, el ambiente climatizado por Becker y Solar, y la curiosidad de cómo la misteriosa fábula de vampiros se desenlazará entre amores y desamores nos sumergen en el film. Por momentos existe cierta magia que después parece quedarse a medio camino cuando las escenas se tornan algo repetitivas. El giro esperado se hace rogar; llega bien al final, y asi como lo anuncia el taxista, es algo obvio y cursi, como la canción que lo acompaña. Aunque el desenlace parece estar hecho para la felicidad del público--aunque cada vez los finales tan felices hacen menos felices a la gente-- esta apuesta de primer película del dúo merece ser tenida en cuenta, y dejando algunas falencias de lado, nos presentan elementos para creer que tienen un buen potencial. 

(Escrito para NYRemezcla)


Mas Que A Nada En El Mundo (More Than Anything In The World)
Escrita y Dirigida por: Andrés León Becker, Javier Solar

New York Latino International Film Festival 2007 (NYLIFF)
Category: International Features, New York Premiere
Year: 2006
Formato: 35mm / Mexico
Runtime: 90 min

Thursday, July 26 | 2:15 PM
Sunday, July 29 | 4:00 PM
Florence Gould Hall
55 East 59th Street

Jul 16, 2007

Missing Habana


"I wonder why, Habana, I still run away from you, if I know that I'll come back... days goes by and I can't write you, but I can't stop thinking about you either. Your streets still smell revolution. People smile despite all. Talent and passion given off from your paintings provoke me the most beautiful dreams. Here, in El Globo at the Santa Isabel terrace, I try to find a refuge in the open air, with the beautiful bay absorbing me. And while I taste this mojito I understand that nothing is coincidence; I arrived to the most touristic spot in the city to connect myself with my roots over there, far away, where I believe I belong to. Although every day I belong a little more here, a little more there..."

I left Argentina three years ago. Beyond my personal goals, and without comparing my story with any other story of new desired frontiers or exile, it is a fact that I live far away from my beloved land. Any long experience abroad, no matter if it’s good or not, carries some kind of melancholy. When I visited Cuba something happened inside me. Some kind of strange love took over me, as if Habana has some kind of special soul still latent… as if I belong not only to Argentina but also to every Latin American country.

Camila Guzmán Urzúa arrived Cuba in 1973 with her family after his father Patricio Guzmán, a famous documentary filmmaker, left Chile threatened of execution. He used to say that a country without documentaries was like a family without photographs. More than thirty years later she followed her father' steps to make her first documentary. Camila enjoyed her childhood growing up in the golden years after the Cuban revolution. Along with her friends, they were provided by the state with healthcare, a good education, housing, jobs and a few free meals a day. They were part of the generation of pioneers played innocently without leaving aside a proud responsibility: to build up the new Cuba. But the fall of Berlin’s Wall and the Soviet Union around 1990 introduced the well-known “special period” in the country and a path downhill. Camila left Cuba and moved to France. It was a very different journey than her father, but it was probably an equally difficult decision.

In 2005 Camila returned to Cuba to make The Sugar Curtain (2006, original title El Telón de Azúcar). In this documentary with the support of EICTV at San Antonio de los Baños (the legendary film school where Francis Ford Coppola and Peter Greenaway were among other visiting filmmakers), she contrasts the country of her childhood dreams with the present in decline. Between testimonies, photographs, old and new footage, and a meticulous recollection of friends, the film sadly depicts not only an impoverished country but also a whole lost generation now living abroad spread around in many countries. With her own narration she takes the main role and control of the project, also co-producing, co-editing, shooting and of course writing and directing. Such an intimate portrait has her stamp in every stage of the process, and this a fundamental point that it is visible during the whole piece: it isn’t a documentary about the golden era vs. the present from an objective point of view but from Camila’s own experience. Far away from a debate about Cuban history or the exclusive truth, this is a very personal memoir, and that’s one of the most compelling elements.

Nevertheless, this is also a film that couldn’t be possible without all her friends, most of them still in touch with her. They remember the old times with a mix of bitterness and happiness, they talk about Cuba today, they share their anecdotes. They revisit many places; they are present even through calls or videos sent from other countries. Among all they recreate this witness, which is also a lament for the end of that dream. For Camila Guzmán Urzúa a new dream comes true through the realization of this film, and another dream could be realized if she can show her film in the Habana International Film Festival the next December. She still misses Cuba, her sugar curtain. She luckily lived the best part, and unfortunately lived the worst. I also still miss the island, and I was there only two weeks. For many persons it’s about a curtain. For others it’s about sugar. For some people a radical change is urgent. For other, the “Vamos bien” sign (we are going well) near the José Martí International Airport is an example. In any of the sides, the feeling is strong.

"Today more than ever I realized that my crying is not about pity but about happiness; it's also about helplessness: For my dear ones who are not present when I travel and enjoy, when I grow up alone. For all the people still waiting. They are not happy today, probably they won't... ever. When something is chosen, other thing stay further. Nevertheless I still travel, I still choose. I will live you again, dear Habana; mulata posing for me, land exciting me. Today I say goodbye with bitter melancholy, and although this desire brushes agony, I continue traveling, I continue choosing. I am already suffering you, I am already loving you."

(Written for Cinema Tropical)

The Sugar Curtain (El Telón de Azucar)
Writer and Director: Camila Guzmán Urzúa
Spain/Cuba/France, 82 min.
In Spanish with English subtitles

Starts Wednesday July 25, One Week Only!
The Pioneer Theater
155 East 3rd Street (between Avenues A & B)
(212) 591-0434
But tickets now
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