.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Showing posts with label Hacer Patria. Show all posts
Showing posts with label Hacer Patria. Show all posts

May 14, 2007

Tribeca x 4: David Blaustein


Durante el 6º Festival de Cine de Tribeca tuve el placer y honor de entrevistar a algunos de los cineastas, actores, productores y ejecutivos del festival. A continuación, un extracto de la entrevista con David Blaustein, director y escritor de Hacer Patria (Forging a Nation).

During the 6th Tribeca Film Festival I had the pleasure and honor of interviewing some of the filmmakers, actors, producers and festival executives. Next there is an excerpt from the interview with David Blaustein, director and writer of Hacer Patria (Forging a Nation).

Pablo Goldbarg: ¿Cuál es la necesidad de recordar, a pesar de que a veces es doloroso?

David Blaustein: Yo me paso la vida recordando. Por empezar porque soy un tipo muy melancólico, por otra parte pertenezco a una generación diezmada. En mi caso particular yo supongo que no debe haber mes, semana o día en el cual de alguna manera mis amigos que no están estén presentes. Una de mis frases de cabecera cuando hice Cazadores de Utopías (1996), fue que la película para mi tenía sentido porque ahora yo podía apoyar la cabeza en la almohada y ser digno de la historia de los pibes que ya no estaban, de mis compañeros. Entonces, todo mi cine tiene que ver con recordar. Me parece que el sentido de recordar nos hace tener presente lo que nos pasó, sirve para tartar de entender por qué lo que nos pasó nos pasó, y también tiene sentido para entender mucho mejor el futuro. Es imposible no intentar transformar este presente y no tartar de ver qué es lo que uno va a proyectar hacia el futuro, si no entiende qué es lo que pasó más atrás. Gonzalo Chavez dice en Cazadores de Utopías que es imposible construir una nación si uno no puede mirar para atrás y para abajo. El dice que los españoles construían sus iglesias encima de los templos Aztecas. Y recordar… los nietos que recuperan las Abuelas de Plaza de Mayo tienen un trabajo muy específico: ellos preparan las carpetas de los nietos por venir. Entonces, aparece un nieto, y el rol de los nietos recuperados es decirles :“tomá, esta es tu historia personal. Este es tu papá, esta es tu mamá, estos son tus abuelos, y acá el que te queda es tu primo, y este tío falleció, y los amigos de tu papa eran Beto, Federico y Ferando, y las amigas de tu mama eran Ines y Laura”. Y el nieto una vez que recupera su verdadera identidad también recupera su historia, gracias al trabajo de otros. Yo decía ayer en la otra presentación algo que me empiezan a decir los espectadores que ven la película, y para mi no formaba parte del sentido de la pelicula: todas las familias tienen algun secreto. La posibilidad de compartir ese secreto y de hacerlo público es la frase del Himno Nacional Uruguayo: “La verdad nos hara libres”, una frase que tambien usan las Abuelas (de Plaza de Mayo). Toda una cantidad de cosas… sacarlas… ponerlas afuera… saber como éramos, conocer ciertas cosas. Ese es el sentido. Recordar tiene el sentido de saber el pasado para que la transformación del futuro tenga sentido y sea liberadora.

P.G.: ¿Cómo ves el rol del documental en estos circuitos de festivales, y qué relación tiene con el público que va a ver documentales cada vez más seguido?

D.B.: En primer lugar, lo felicito a Scarlet (Peter). La selección en el festival es impeccable y terriblemente competitiva. Por otra parte el documental a partir de nuevas tecnologías ha generado un boom muy importante que implica mucha más productividad, autonomía, efectividad, productividad, y mayor recuperación de materiales de archivo. Y todos estos elementos colaboran con que el documental cubre una cantidad de problemáticas y conflictos que la ficción no puede cubrir. El documental tiene una inmediatez y una facilidad que la ficción no, y en un mundo tan globalizado como este la gente busca respuestas todo el tiempo. La ficción no las puede otorgar. Se juega un rol esencial, y la gente agradece. Podes poner una cantidad de recursos narrativos que hacen que la gente pueda ver un documental con la misma posibilidad de entretenimmiento que la ficción. Por otra parte si ves la problemática que aborda el documental en Tribeca, esta metido el 9/11, esta metido Irak, el conflicto Arabe-Israelí, la memoria, Cuba, la dieta entre judíos y palestinos, temáticas que jamás podría abordar la ficción, con el riesgo de que sean fracasos comerciales absolutos. Esta realidad explica la presencia del documental y repercusión en el público.

P.G.: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

D.B.: Ahora lo más cercano es terminar una película sobre Enrique Juárez, título provisorio Fragmentos Revelados. El era un dirigente gremial de Luz y Fuerza y militante de la Juventud Trabajadora Peronista, que era la rama sindical de los Montoneros, y al mismo tiempo era cienasta, cortometrajista y montajista. Enrique cayó en un combate en el año ‘77. Yo empecé a producir un documental que estaba rodando un entrañable director de fotografía que es Ricardo De Angelis. Enrique en determinado momento me dijo “no puedo seguir” y me devolvió el material y yo la quiero terminar ahora a la pelicula, peor con todo un discurso en el medio porque recuperamos parte del material de archivo de Juárez, entonces hay que terminar esa película. Me ofrecieron la posibilidad, que no se si se va a concretar, de participar de trece documentales sobre grandes figuras ocultas de la sociedad Argentina. Me pidieron que yo haga el documental sobre Rodolfo Puiros, el historiador y ensayista que fue rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires en la época de Cámpora. Lo de mi exilio a Mexico lo tengo en la cabeza y creo que va a haber que empezar a hacer un juego de ensayo y error, y después hay algún proyecto que tiene que ver con las pasiones que por “cábala” (superstición), por ahora no lo comento.

P.G.: ¿Qué te deja Tribeca?

D.B.:
Yo me siento mimado y como dicen los mexicanos “apapachado”. Para mi que Peter Scarlet haya venido a presentar la película personalmente me llena de orgullo. Que sea la película Argentina más programada también, que sea una película más programada que muchas ficciones también me pone contento. Tengo la sensación que el festival ha crecido muchísimo. Me da la sensación que se ha convertido en un festival muy popular, muy masivo, que está en buena parte de los rincones de Nueva York. Me genera una enorme tranquilidad la decisión de Scarlet de programar solamente 150 películas, que es una gran discusión con el Festival de Mar del Plata y el de Buenos Aires, que es una típica competencia fálica Argentina, como si cantidad fuese garantía (se proyectan alrededor de 450 películas), y me parece que hay un criterio de selección que intentan respetar “a rajatabla”, y eso me parece super estimulante. La presencia Latinoamericana es importantísima, y se lo agradecí a Peter: que Tribeca se convierta en una posibilidad de entrada del cine Latinoamericano a Estados Unidos me parece realmente grandioso.

P.G.: Muchas gracias por hacer patria.

D.B.: Gracias a vos.


Nota relacionada (related note):
La Memoria Colectiva

Apr 29, 2007

La Memoria Colectiva


David "Coco" Blaustein, director del documental Hacer Patria (Forging A Nation), ingresa al Registro del Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires, Argentina. Pregunta por sus padres, tíos y otros familiares de sus dos ramas: los Blaustein y los Korogodzky, provenientes de Polonia y Ucrania. El señor que lo atiende con gusto, trae los libros de 1923 y 1927, y en base a nombres de las personas y los barcos, encuentra los registros del día en que sus abuelos ingresaron al país. Coco festeja como un niño el hallazgo de tan preciosa información. La pantalla se funde a negro, y comienzan los créditos, mientras se escucha el Kol Nidrei, uno de los cantos más sagrados del pueblo judío que se realiza en el comienzo de Yom Kippur (Día del Perdón). Este rezo que trata la transgresión, las obligaciones, el perdón, la ignorancia y el agradecimiento por la vida, no está puesto en la película por casualidad.

Co-escrita por Irene Ickowicz junto a Blaustein, una buena cantidad de fotos y archivo filmado, y una mayor aún cantidad de aportes y anécdotas familiares, este documental de poco más de dos horas de duración es una viva reconstrucción de la historia entre varios integrantes de la familia. Todos los judíos argentinos en algún momento lo vivimos en nuestras casas: escuchar las historias de testigos directos mezcladas con las que se transmitieron por generaciones, adornadas de "supongo", "seguro" , "creo" y "me dijeron". De esta manera se va rearmando un enorme rompecabezas que Blaustein intenta armar con detalle.

Las calles de barro, los reencuentros, la búsqueda permanente, la emoción, y la reconexión con el pasado se hacen presente junto todo tipo de anécdotas, desde un maletín con joyas que salvó la vida de un familiar en manos de un soldado cosaco, los 30,000 sindicalistas hablando en idisch, hasta la época en que la tía Matilde se bañaba en vino porque abundaba y faltaba agua (a lo que el tío Efraín agrega "te hubiesen bañado en leche, como Cleopatra). En el proceso de reconstrucción se transforman las memorias y también los nombres: Iuda pasa a ser Judah oficialmente... para los amigos Oscar. El camino que Blaustein sigue lo lleva a reencontrarse no sólo con su propia historia sino también con sensaciones. La casa de Montevideo 502 en Tandil, la necesidad urgente de colgarse de la medianera para ver que hay adentro, y la invitación a pasar al patio lo hacen revivir, oler y respirar hondo casi ochenta años después. El primo Bubi también vuelve a Lobería, y sus piernas tiemblan cuando después de mucho insistir da con un señor que se acuerda de su padre y las hermosas trenzas de su madre. El viaje de "Coco" Blaustein es el viaje de toda su familia y de tantas otras familias que emigraron no sólo de origen judío, sino también católicos, especialmente italianos, españoles y tantos otros que han dado forma a la identidad de Buenos Aires y otras provincias, como también pasó en Nueva York con muchas otras colectividades.

Ante tan emotiva investigación la película se olvida del lado artístico y técnico que puede embellecerla. Tanto la cinematografía, como el sonido y la edición por momentos quedan descuidados y se diluyen en el océano de testimonios. Será tal vez que se puso todo el foco en tratar de entender cómo era la figura fundamental de Don Blaustein padre, o por qué la familia se hizo con el tiempo más Argentina y menos judía, aunque con esta película "Coco" parece revivir su legado judío. La economía del centavo, la infancia en que se tuvo tan poco, el sufrimiento, las persecusiones, la perseverancia, el miedo a perderlo de nuevo, y la idea de estar listo para zarpar nuevamente a otro lugar, son una constante que aparece como un sello en esta ola de inmigrantes que en la década del '20 y el '30 llegó al país.

Mamá Blaustein (Korogodzky) habla en su silla con una autoridad irreprochable frente a la íntima conferencia de prensa formada por hijos y nietos. La "conspiración del silencio" que en algún momento hubo entre los padres se repite en los hijos que deben escaparse por motivos políticos. Y los viajes parecen ser destino inevitable: Mexico, España y Bolivia esta vez hacen de recordatorio que el exilio es un estigma judío, también Argentino. Como los ideales y el poder de adaptación. Lo dice uno de los hermanos: por evitar el dolor cuando se revuelve el pasado, se cae permanentemente en malentendidos al no contar toda la historia. La necesidad de amalgamarse a la nueva sociedad de la diáspora en la que les toca vivir por momentos parece chocarse con ser judío, aunque esa llama interior no se apaga nunca, sino que de alguna manera se transforma. Porque al hacer patria, el judaísmo y la argentinidad no se excluyen sino lo contrario. En este viaje en el que Blaustein nos guía resurge la obligación de no olvidar, la necesidad de saber y comprender, el homenaje a los padres y el agradecimiento por llegar a este punto del recorrido en el que se comparte la música, se comparte la culpa, y a pesar de las diferencias se comparte la vida.

(Escrito para NYRemezcla)


Hacer Patria (Forging A Nation)
Tribeca Film Festival 2007, New York
World Documentary Competition (Documentales del Mundo)
2007, Argentina, 127 min., Premiere Norteamericana
Director: David Blaustein
Escritor: Irene Ickowicz

Code: FORGI
Domingo 29 de Abril, 11:00pm (Tribeca Cinemas)
Martes 1 de Mayo, 4:00pm (Tribeca Cinemas)
Miércoles 2 de Mayo, 6:00pm (AMC Kips Bay)
Viernes 4 de Mayo, 4:30pm (AMC VIllage VII)
History Channel Holiday Gift Guide - Shop now for DVDs, Fan Gear, Toys, and Gadgets!
Tron Legacy Movie Posters Now Available at Movie Poster Shop.com - 468x60 Banner